CosmoCiudad

 
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I

Dos chicas se encuentran haciendo jogging en la Diagonal de Barcelona. El semáforo está en rojo, pero siguen corriendo en el sitio.
- Ayer en el gimnasio hice piernas. O sea, hoy toca culo.
- No, yo hoy hago piernas. Ayer hice culo.
- Entonces nos vemos más tarde en casa de Carmen para el zumo.
- ¿Melocotón?
- No, hoy toca ACE, que me siento algo atascada e introvertida, muy mía.

II

En un bar del Poblenou, en Barcelona.
- Ese es un masón.
- Yo digo que es jesuita.
- Pero, si tiene dos hijas.
- Por eso.
- Yo en cambio creo que es franchute.
- ¿Francés? Pero si es de aquí.
- Por eso, todos los catalanes son franceses.
- ¡Qué va, colega! Más bien son indios: ¿no ves que tienen la piel oscura y la cara larga?
- ¡Mentira! El catalán viene del mallorquín, me lo ha dicho mi padre.
- Mira que hay catalanes también en Italia, a l'Alguer.
- ¿Qué tiene que ver? Esos nacieron allá, no aquí.
- Y en Francia está eso de la Cataluña Norte que...
- ¿Lo veis que son franceses?
- ¡Polacos, son unos polacos!

III

En el mismo bar, en otro momento.
- Esa a mí no me convence, seguro que la adoptaron.
- Pero si tiene la cara chica como su madre, José.
- ¿Y eso qué tiene que ver? Nació allá, no aquí.
- Pero si nació en Vic... ¡más catalana imposible!
- Yo os había dicho que son indios, ¿no?
- ¿Y eso qué tiene que ver? Es china, no india.
- ¡Son todos iguales, chinos, indios y catalanes!
- ¿Y aquella chica marroquí que escribió un libro en catalán, qué?
- Todos iguales.
- ¿Quieres decir los hombres?
- Sí, también las mujeres. Son todos iguales.
Luis se metía siempre con todos hasta que alguien le invitaba a una copa. Los parroquianos de la Bella China lo sabían y le seguían el juego, ya que en caso contrario se hubiera bebido los ahorros de medio barrio.
- ¿Y los gallegos?
- Todos iguales. Pescadores, taxistas y narcotraficantes.
- Cuidado con las palabras, que mis padres son de Vigo.
- Vaya peña: todos iguales.
- ¿Y los andaluces, Luis?
- ¡Cantamañanas! Todos iguales.
- ¿Y Felipe González?
- Ese tiene la culpa: todos iguales.
- ¿Y Franco?
- Me cago...
- ¿Un caña?
La palabra mágica.

IV

Varios ángeles sentados en los tejados de la catedral de Barcelona.
- Yo creo que somos mosquitos.
- ¿Mosquitos? ¿Entonces, por qué no mariposas?
- ¡Vanidosa!
- Yo en cambio soy una cigüeña, y traigo a los niños de Paris. Soy famosa porque hace poco traje dos gemelas chinas a aquellos dos de allí, los veis?
- Yo no, yo soy controlador de vuelo.
- Yo piloto de helicóptero.
- ¡Y yo un elefante con alas! No me jodas.
- ¡Imbécil!
- ¡Fantasma!
- […]
- Yo creo que somos todos lombrices.
- ¿Lombrices? Virus, querrás decir.
- No, lombrices: lo digerimos todo.
- ¿Digerimos? ¿Pero, tu comes? ¿Qué diablo de ángel eres?
- […]
- A mi no me miréis, que cabo de llegar de Ecuador y estoy buscando a mi familia.
- ¿Llegas un poco tarde, no?
- ¿Por qué?
- Con esto de la crisis, seguro que se han ido.
- ¿A dónde?
- A Alemania, Canadá, Hong Kong...
- […]
- Perdon, ¿saben dónde está San Espedito mártir?
- ¿La calle?
- No, él mismo. ¿Dónde vive?
- […]
- ¿Por qué le buscas?
- Es el patrono de los milagros last minute.
- Carrer Ferran, número 28.
- ¿Cómo lo sabes?
- “Esmartphone”.

V

Dos ángeles filósofos pasean por el Paseo de Gràcia, pero arriba, porque son ángeles.
- Yo miro el mundo de distintos puntos de vista, amigo mio.
- ¿De verdad lo consigue?
- Mire eso.
- ¿Qué es?
- Una nueva aplicación para mi iPhone.
- ¿Para qué sirve?
- Para cambiar punto de vista sobre las cosas.

VI

Dos diálogos en el tranvía que acaba de salir de la plaza Francesc Macià, en Barcelona.

UNO

Un señor mayor, elegante, gafas pequeñas y aire de intelectual. Una pareja india. Luego un chico, luego una chica.
- Yo tengo dos.
- Two?
- Sí, dos. En España, sí. ¿Vosotros?
- One.
- Ah, en la India una sola mujer. Déjeme ver: ¿qué tiene en las manos, es un hongo?
- […]
- Ah, ¿no es un hongo? ¿Cómo dice? ¿Henna?
- […]
- ¿Os bajáis ya? Vale, adiós.
[…]
- Tu, muchacho, ¿dónde bajas?
- En Cornellà, viejo.
- ¿En Cornellà? ¿Y yo?
- ¿Perdón?
- ¿No lo sabes? Bajo en la Maternidad. ¿Cuántas paradas faltan?
- Lo pone allí. Una, dos, tres. Tres paradas.
- ¿Y a tí?
- Una, dos, tres, …, once. Once paradas.
[…]
- Barcelona se ha vuelto muy oscura, ¿verdad señorita? No veo casi nada. Me sabe decir dónde tengo que bajar?
- ¿A dónde va?
- A la Maternidad.
- Déjeme mirar..., dentro de dos paradas.
- ¿Tengo que bajar dentro de dos paradas?
- Sí, dos.
- ¿Y usted baja también?
- No.
- ¿Usted dónde baja?
- En Esplugues.
- ¿En Esplugues? ¿Y cuántas paradas faltan?

DOS

Dos hombres de negocio de unos cincuenta años: uno chino, achispado, el otro sueco, borracho. Los dos en un pésimo inglés.
- How much?
- Fifty per cent.
- Fifty? Let me see. Forty, fifty, fifty five.
- Fifty five?
- Yes, fifty five.
- Swedish crowns?
- No, euros.
- Fifty per cent.
- Fifty five.
- [...]
- [...]
- Your wife?
- She is very tired.


Text&Foto: Lino Graz, de 'Los impostores' ©CAPgazette
Mayo 2014